Ciudadanos, Opinión — 15 julio, 2015 at 8:57 pm

Opinión: Por una feria del calzado eldense

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Desde hace varias semanas se está debatiendo en algunos medios de comunicación y en redes sociales, la idea de crear una muestra o exposición de calzados fabricados exclusivamente en Elda y Petrer. Para ello se lanzó la idea genérica de “Por una Feria del Calzado Eldense” , cuyo nombre obedece solamente a la idea que tenemos los eldenses se conocer ese tipo de exposiciones con el nombre de “Feria”, tal y como se produjeron las primeras exposiciones con motivo de la creación de la FICIA.

Imagen cedida por el Museo del Calzado

Debemos dejar claro que no se trata en absoluto de una vuelta al pasado, ni de una reivindicación nostálgica de épocas anteriores. El momento actual es otro y se requiere por tanto nuevas ideas y planteamientos en base a los derroteros que en cada momento adquiere la acción comercial del calzado en concreto. Tampoco se trata de iniciar una muestra con un planteamiento grandilocuente y espectacular, ya que los objetivos son muy concretos y las acciones a plantear van dirigidas a un determinado sector (especialmente) de nuestros industriales, y concretamente el más modesto.
Dada que la situación actual de la industria del calzado en Elda es la que nos ha llevado muchos años de trabajo, sacrificio y buen hacer, de lo que se trata es de poner en valor aquellas características que nos hacen ser diferentes a los demás (por calidad, diseño y prestigio) y vender nuestro calzado con nuestras señas de identidad y desde Elda.
También queremos disipar cualquier duda sobre nuestra intencionalidad. No deseamos ir contra ninguna institución que dirige las estrategias del sector y tampoco ponemos en duda, en principio, los aciertos en materia comercial que se realizan en beneficio de la industria del calzado en España. Lo que proponemos es sencillamente arropar todas las propuestas comerciales que se hacen, con una más y desde la ciudad de Elda.
En las escasas semanas de rodaje de esta idea, se han sumado 3000 miembros que abogan por nuestros planteamientos y que ponen sus ilusiones y sus esperanzas en una “nueva cara” de una ciudad más competitiva y reivindicativa de sus valores. Pero también debemos destacar que hay algunas críticas que, estamos seguros, se desvanecerán, cuando se llegue a comprender en su plenitud esta idea sencilla y extraordinariamente práctica y beneficiosa para la actividad comercial de la ciudad y naturalmente para su industria.
¿Cómo está nuestra industria actual del calzado en Elda?
Tenemos una industria basada en un tipo de calzado de mujer de las gamas media – alta. La importancia de las marcas es un hecho evidente y gracias a ello los mercados extranjeros, principalmente, buscan nuestros zapatos. Pero una gran cantidad de pequeños talleres y fábricas que podrían lanzar sus muestras y buscar posibles clientes de forma directa, no lo pueden hacer por no encontrar el marco adecuado, con precios asequibles y dentro de un clima que permita destacar sus productos. Las ferias del sector en Madrid o en otros lugares no responden a este tipo de industrias pequeñas que son auténticos maestros en el arte de la fabricación. Esas fábricas trabajan como pueden, unas con producciones muy cortas que introducen en el mercado nacional a trancas y barrancas y otras para comercializadoras que exportan con sus propias marcas y diseños.
La búsqueda afanosamente de la marca de fábrica requiere mucha inversión económica y tiempo. El pequeño industrial no puede acceder a ello y tiene que plegarse a fabricar para terceros. Pero hay una marca que ha costado muchísimo dinero y sobretodo trabajo, sacrificio y tiempo de hacer las cosas muy bien y prestigiar el zapato fabricado, me refiero a nuestro prestigio como ciudad ¿porqué no potenciar esa marca?. La denominación de origen “Hecho en Elda” avalaría a todos nuestros modestos fabricantes.
¿Cómo estamos y a qué nos exponemos?
La ocupación obrera en la industria del calzado de Elda está en manos en un porcentaje muy elevado, de las comercializadoras o de empresas con marca reconocida que utilizan a estos pequeños fabricantes para realizar sus zapatos con sus marcas. Esta situación nos aboca a una inestabilidad temporal importante, no solo esas pequeñas fábricas tienen meses de paro como consecuencia de la mayor o menor venta que la comercial realiza (y en lo que no puede influir), sino que se puede perder definitivamente al cliente y estar abocada al cierre. Esta situación imposibilita además, que la industria local pueda crecer por sí misma. Lo que viene ocurriendo es que de forma imparable, anualmente, menos cantidad de obreros se dediquen a la fabricación de calzados y su industria auxiliar y por ende, la ciudad es imposible que crezca en habitantes dado que no puede ofrecer una alternancia a su trabajo tradicional.
¿Cuál es el futuro de la ciudad?
Elda siempre ha sido una ciudad de recursos, imaginativa y trabajadora. Pero el tiempo no juega a nuestro favor, la ciudad que mantiene sus cincuenta mil habitantes, puede perder esa cifra que representa a las ciudades medianas para descender en su posición, por lo dicho anteriormente, la pérdida de puestos de trabajo sin posibilidad de reencontrar otra actividad que diversifique nuestra industria. Con este panorama no es de extrañar que en los ranking de ciudades con mayor número de viviendas usadas desocupadas y el precio de las mismas, sea de los más bajos de la provincia. Una persona que abandona su vivienda para adquirir otra nueva, difícilmente podrá encontrar comprador para la usada o capitalizar su inversión al no crecer la población. El comercio se mantiene dentro de unos márgenes poco relevantes y en definitiva, no solo no crecemos sino que vamos a menos.
¿Qué hacer para contener este declive?
Lo ideal sería que hubiese poco a poco una actividad alternativa al calzado y gracias a ello ir absorbiendo la mano de obra sobrante, pero esto desgraciadamente no es posible y menos ahora. Por lo tanto debemos actuar ya con lo que tenemos, es decir, con nuestro prestigio como industria y como ciudad. Repito lo que tantas veces he dicho: Quiero tener ilusión e ilusionar a los demás. ¿Por qué no vamos a poder lanzar de forma directa y desde casa lo que tanto nos ha costado conseguir? ¿Por qué esperar a que el momento de caída nos envuelva y acabe con nuestra bien ganada autoridad moral como capital del calzado español? ¿Por qué no aventurar posiciones en algo que ya conocemos y de lo que podemos hablar con autoridad? ¿Por qué no una muestra o exposición de zapatos enteramente hechos en Elda y Petrer con la calidad que solo estos dos pueblos saben hacer en lo que respecta a zapatos de mujer? ¿A quién perjudica? ¿Qué perdemos probando? Si no movemos ficha ahora, el momento pasará.
La denominación de origen
Sencillamente el compromiso de todos en colocar de forma visible en la planta, en la suela o en la caja incluso, la leyenda “Hecho en Elda”. Una marca de origen que está envuelta en un prestigio por todos reconocido. Una marca que el consumidor identificará como garantía de calidad.
Con la sencillez de estos argumentos. Sin grandes inversiones ni montajes espectaculares. Con las ayudas imprescindibles del Ayuntamiento como institución que capitalice el evento. Con la ayuda de las propias instituciones sectoriales. Elda puede dar cabida a una nueva muestra que reactive su comercio y los servicios, que genere nuevas iniciativas para fabricar zapatos de gama alta (esos zapatos que sabemos hacer y que tiene un mercado ilimitado en cualquier país y no está sujeto exclusivamente a su precio de venta). Los posibles compradores, tras una buena campaña de promoción, vendrán a Elda y comprarán. Los medios de comunicación recibirán con un gran despliegue la noticia. Pero aunque solo sea por recobrar la ilusión. Elda habrá ganado y con ello todos los eldenses.
José María Amat Amer

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Un comentario

  1. Estimado Sr. Amat,

    Ha caído en mis manos su artículo, mientras buscaba a Gabriel Poveda Rico (pintor de Petrer, del que tengo un cuadro).

    Ya le sigo a Vd. a través de Facebook en su página. Me dio acceso mi amigo David Rico Llewelyn.

    Yo vivo en Benidorm pero mi madre, María Ventura Quiles Garcia, nació en mi adorada Elda y tengo allí a mi familia.
    Mi abuelo, Antonio Quiles Crespo, tuvo fabrica de zapatos (QUIANA, de Quiles y Navarro, la A central era porque ambos se llamaban Antonio). Vendieron muchísimo, especialistas en zapatos de salón de señora.
    Yo soy adicta a los zapatos, adoro Elda y me volvería loca si se pudiese llevar a cabo lo que Vd. propone.

    Sepa que desde Benidorm le apoyo de la forma que necesite y que estoy a su disposición.

    Un saludo afectuoso,
    Sara

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